La Plaza del Duque se quedó pequeña. Los alcalareños se congregaron para celebrar juntos el título mundial conseguido por España, en una concentración que desbordó las expectativas y llenó el espacio por completo.

La afición respondió con entusiasmo. Banderas, cánticos y el ambiente propio de las grandes ocasiones tomaron el centro de la ciudad en una celebración que fue tan espontánea como multitudinaria.

Una imagen que no hace falta explicar mucho: cuando hay algo que celebrar, Alcalá sale a la calle.


Fuente: #alcalamasdeporte

Bocacalle · Alcalá de Guadaira