Un año más, el cerro del Águila fue el escenario. La Subida al Águila celebró una nueva edición con una gran respuesta de participantes, mezclando lo que la hace única: una carrera de montaña, un entorno con siglos de historia y la devoción popular que rodea al lugar.

El recorrido, exigente por el desnivel, discurre por uno de los parajes más reconocibles del término municipal. Los corredores se midieron con la cuesta mientras el paisaje y el patrimonio de la zona formaban parte del propio evento, no solo del fondo.

La prueba se ha consolidado como una cita fija en el calendario deportivo alcalareño. No es solo una carrera: es una de esas jornadas en las que el deporte sirve de excusa para que la gente se junte, suba al cerro y comparta algo que va más allá del cronómetro.


Fuente: #alcalamasdeporte

Bocacalle · Alcalá de Guadaira