Los vecinos de un bloque de Alcalá se convirtieron el otro día en la única línea de defensa entre un hombre y la muerte. Uno de sus convecinos sufrió un infarto y, mientras esperaban la llegada de la ambulancia, fueron ellos quienes le aplicaron la reanimación y evitaron lo peor.

Lo que debería ser el tiempo de respuesta de una emergencia cardíaca se estiró hasta hora y media. Sin más datos por ahora sobre qué falló en esa espera, lo que sí está claro es que la suerte de este vecino dependió de que alguien en su entorno supiera qué hacer y se pusiera manos a la obra sin esperar.

De momento, la información que tenemos es la que ha publicado Cuatro, que recoge el caso sin dar más detalles sobre el estado actual del afectado ni sobre si el 061 ha dado alguna explicación sobre el retraso. Seguiremos pendientes.

Lo que nos deja este episodio es una pregunta incómoda que ya nos hemos hecho otras veces en este pueblo: ¿cuánto tarda realmente una ambulancia en llegar aquí cuando el tiempo importa de verdad?


Fuente: Cuatro

Bocacalle · Alcalá de Guadaira