Con el verano encima, el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha puesto en marcha un refuerzo de la vigilancia y los tratamientos para controlar la presencia del mosquito transmisor del virus del Nilo Occidental. No es novedad que la época estival dispara el riesgo: el calor, el agua estancada y las zonas verdes como las Riberas del Guadaíra o el Parque Oromana son entornos donde este tipo de insectos proliferan con facilidad.
La medida implica tanto un seguimiento más intenso de los focos de mosquitos como tratamientos específicos en zonas de riesgo del municipio. Por ahora, el Consistorio no ha detallado públicamente ni el presupuesto destinado ni el calendario exacto de actuaciones, así que habrá que esperar a que faciliten más información.
El virus del Nilo no es ninguna broma: aunque la mayoría de personas infectadas no desarrollan síntomas graves, en personas mayores o con las defensas bajas puede complicarse. Las autoridades sanitarias recomiendan usar repelente, evitar salir al amanecer y al atardecer, y eliminar cualquier acumulación de agua en casa o en el jardín.
Alcalá lleva varios veranos tomando precauciones en este sentido, pero este año parece que el esfuerzo va a ser mayor. Buena señal, porque más vale prevenir que luego tener que gestionar un brote en plenas fiestas.
Fuente: Europa Press
Bocacalle · Alcalá de Guadaira
