Hay trabajo fino en marcha con una de las imágenes más queridas de Alcalá. Alejandro Redondo, restaurador, está interviniendo sobre la María Magdalena para devolverle la policromía original, esos colores que el tiempo y el paso de los años han ido apagando o alterando.

La restauración de una talla de este tipo es un proceso delicado: implica estudiar las capas de pintura, retirar lo que se ha ido añadiendo con el tiempo y recuperar lo que había debajo. No es una mano de pintura, es arqueología aplicada a la madera.

De momento, la información disponible es la que es: sabemos quién trabaja en ello y qué se está haciendo, pero no hay datos sobre plazos ni sobre cuándo podría volver la imagen a su lugar. En cuanto haya más novedades, os lo contamos.

Lo importante es que la Magdalena está en buenas manos. Y que cuando vuelva, va a lucir como merece.


Fuente: El Pespunte

Bocacalle · Alcalá de Guadaira