Una hermandad de Alcalá de Guadaíra se ha quedado sin poder repetir una costumbre que llevaba usando en sus procesiones: atar palomas a uno de sus pasos. Pacma, el partido animalista, presentó una denuncia y ha conseguido que esa práctica quede vetada.

La noticia la ha publicado La Razón, aunque sin detallar qué hermandad es, qué organismo ha dictado la resolución ni en qué fecha exacta se ha producido. Con lo que hay, podemos contaros lo esencial: alguien denunció, y la denuncia prosperó.

Lo que sí queda claro es que el uso de animales vivos —o atados— en actos públicos y procesiones está cada vez más en el punto de mira. No es la primera vez que Pacma actúa en municipios andaluces por este tipo de prácticas, y los ayuntamientos y hermandades tienen que ir adaptándose a una normativa de bienestar animal que aprieta más cada año.

Si tienes más información sobre qué cofradía es o cómo ha reaccionado, escríbenos. Esta es una de esas noticias que merece contarse completa.


Fuente: La Razón

Bocacalle · Alcalá de Guadaira